Costumbres

Aunque en el campo se alimentan básicamente de granos y semillas, los gorriones urbanos se desplazan a saltitos por los patios, calles y jardines buscando cualquier resto de comida que llevarse al pico. No saben cantar, pero emiten un característico «chiiiip» que los hace algo escandalosos, especialmente durante la época de cría -de mayo a julio-, cuando los pollos no dejan de llamar a los padres para que les den de comer.

Fuente: Mi primera guía de aves, de José Luis Gallego (La Galera)

Así es la voz del gorrión